21/9/15

Vino: su cultura y patrimonio


María Pilar Alonso Abad Profesor de la Universidad de Burgos
Directora de la Escuela Intensiva de Ciencia Conservación en España: Artes, Patrimonio y Conservación     


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La cultura del vino está muy relacionado con el hombre y sobre todo presente en el mundo occidental, que ha evaluado y desarrollado económica, social, artística y literaria desde múltiples puntos de vista, complementaria. Actualmente hay un compromiso firme para identificar, recuperar y difundir los valores culturales y el vino patrimonio. 

Aunque se podría reflexionar sobre preguntas abundantes y sugerentes que demuestran la relevancia del patrimonio vino en la historia de la humanidad y sus manifestaciones, nos atenemos a hacer un breve reconocimiento de su valor, importancia y trascendencia en el Oeste y en el Mediterráneo, en particular. Lo suficiente supuestos de estrés tan relevantes como que a través de la historia ningún producto agrícola ha sido exaltado tanto elevar el objeto de culto como el vino y que nuestro país es el que conserva una de las joyas del patrimonio más completos de la cultura vino, a pesar de lo que sobrevive es sólo una parte de todo lo que estaba a su patrimonio cultural (tangible e intangible). Desde los tiempos antiguos a -justo Neolítico del vino se ha vinculado a la vida de un hombre. Por lo tanto, la evidencia tangible más directa conduce a la región de Champagne, donde una cepa fue descubierta fosilizada de 50 millones de años más o menos. Esto confirma la existencia de viñedos, pero no es que hayan sido cultivados por el hombre. Este proceso de cuidado de los viñedos viene cuando el hombre y se convirtió en sedentario y enriquecido sus prácticas de recolección de agricultura más estable de alimentos y el ganado. Además, un hito en la revolución de la cultura del vino fue el uso de la cerámica, en especial para la conservación y el almacenamiento a temperaturas más bajas y constantes.   
Mesopotamia  y Egipto eran las civilizaciones más desarrolladas que producen bebidas fermentadas, como lo fueron el vino y la cerveza, y casi siempre ligados a asuntos económicos, comerciales, sociales y religiosas. Las muestras más vocales de ello fueron escritos y artístico. Así se observa entre los sumerios, acadios, asirios y los propios egipcios.   
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Vino en el antiguo Egipto 
Lo más probable es que podemos decir que los sumerios, que asistieron a la primera práctica. Ellos fueron los que vinieron cultivaban y comerciaban con él, especialmente con Irán, así atestiguan las fuentes cuneiformes de Kish. El rey acadio de Babilonia, Hammurabi (1750 AC +.) Testificando a los patrones de cultivo y el comercio de este producto en su código. Mientras tanto, la civilización asiria vino considerado como una de las bebidas más singulares: Por ejemplo, el sabio Ahiqar elogió el vino en los proverbios de su Historia Ahiqar las palabras Ahiqa. 2 Igual      en la biblioteca de Nínive, que mandó crear el rey último de Asiria Asurbanipal (. cuyo reinado duró entre 668 y 627 antes de Cristo), está custodiado el poema de Gilgamesh; en ella, también en escritura cuneiforme, recuerda cómo el vino fue reconocido como una de las bebidas de los dioses. Pero, sin duda, la más espléndida expresión, social, de la antigüedad, fue el banquete ofrecido por su hijo Asurbanipal II para celebrar el capital de la nueva ciudad de Kalhu, ya que sirve a los comensales 10.000 odres -traídos de tierras Norte, donde cultivaba- y muchos otros cerveza.  
Egipto tenía grandes operaciones y edificios y complejos de lujo, a veces incluso amuralladas- que formaban parte de las propiedades más representativas. También inmortalizado el cultivo, la elaboración y el consumo de vino en los dos eventos como profano sagrado en numerosos relieves y pinturas en una variedad de medios de comunicación (papiro, piedra, madera y arcilla, principalmente). Su uso hizo un elemento visible de la dignidad social, por lo que más o menos disfrutado de los familiares de los faraones, sacerdotes, funcionarios y escribas y los soldados, tanto para el consumo y para ofrecer a los dioses. Las personas sin embargo podían degustar en ocasiones muy específicas, tales como festivales de Osiris (dios de la fertilidad, la vegetación y la agricultura). Escribir era esencial para poner de relieve la importancia del vino en la vida de esta civilización. Siempre ser el hito de los jeroglíficos mencionan ARP (vino) desde los orígenes de su civilización. Y la literatura evoca efectivamente el refinamiento de los temas de la poesía amorosa y las advertencias dadas sobre los peligros de la embriaguez.   
Pero sin duda fueron los griegos quienes primero aprecia el vino en los más diversos órdenes, tanto es así que se dedicó un dios Dioniso. Y precisamente la cultura griega ha sido uno de los primeros que levantaron los pilares de la civilización y de la cultura de Occidente. Difundir el cultivo y el consumo como se había hecho antes: ceremonias, festivales, la vida cotidiana, la salud, 3 etc. Todos los grupos sociales participaron en ella. Consecuencia inmediata de esto fue profundo desarrollo literario y artístico. Como ejemplo, menciona cómo en las historias más exaltados de la historia, la Ilíada recuerda Aquiles convertido en vino para los soldados a tener mayor valor y la Odisea revela que Ulises era el dueño de una de las bodegas más singulares Ithaca y los informes cómo, conociendo las propiedades y los efectos del vino, lo usó hábilmente contra el cíclope Polifemo, le intoxicar y luego apuñalar el tronco de un olivo en el ojo. Y también, a las muchas obras de arte relacionadas con el tema no se puede olvidar también que se diseñó y creó contenedores específicos para almacenar el vino y servirlo en el momento del consumo. Así, estuvieron representadas las creencias, comportamientos y viñedos laboreo sociales para la posteridad y se transmiten más allá de su propia civilización.        
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Dios antiguo Baco, dios del vino 
La primera y más inmediata fue el romanos. Al ser grandes fans de los griegos, aprobada en buena medida los rasgos más característicos de su cultura. Se asimila a su dios, que nombrarían Bacchus -asociándole más directamente con el consumo excesivo de vino y la juerga y la consiguiente desorden-, importó muchas de sus buenas cepas, numerosos hábitos de comedor, expresiones literarias y artísticas. Sin embargo, también incorporan importantes novedades. Su mayor contribución fue relacionado con el proceso de crecimiento y transformación: hecho los primeros barriles de madera almacenados en recipientes de vidrio y surgió la figura del viticultor como un experto en la fermentación y maceración. Vino Socialmente para identificar aquellos que consumió: blanco para los patricios, rojo para la gente común. Comercialmente se extendió este cultivo en todos sus territorios conquistados. Además, los escritores de renombre perpetuaron en sus textos la importancia de este producto en su civilización: lo hicieron Cato (234- 149 aC). En De Agri Cultura, que era la prosa más antiguo conservado en el proceso de la elaboración del vino, manteniendo las prensas, las capacidades de ánforas, y proporciones de una granja en la época republicana de Roma, de Vitruvio Diez Libros de Arquitectura (27- 23 aC.), donde esté previsto razones de orientación los molinos y dichas prensas, entre otros, el mismo Columela (4 .C.-70) Res Rustica (C.42) -on el diseño y las características de bodegas- constructivo.        
La caída del Imperio Romano eclipsó la cultura occidental a principios de la Edad Media. Monasterios adquirieron un papel significativo para convertirse en custodios y transmisores de una parte muy importante de lo que había sido su civilización. Los secretos de la agricultura, el uso del suelo, tales como la recogida de algunos de los más destacados de los Beatos (manuscritos en el scriptorium de muchos monasterios entre los siglos IX y XIII) o de los Libros de Horas de los siglos XV y XVI, la la comercialización y la investigación para mejorar la producción particularmente analizado por cistercienses- de cuatro estaban en manos de los monjes 5 y caballeros. Por otro lado, no debemos olvidar la difusión del texto del momento más importante, la Biblia, esa fuente de conocimiento inspiración religiosa e histórica y literaria, artística y simbólica. Entre sus capítulos son abundantes referencias al vino: la embriaguez de Noé, las bodas de Caná, etc., o la identificación de la cepa con la gente, o el mismo vino con la sangre de Cristo.            
Por otra parte, las cualidades del suelo y el clima fueron decisivas nacieron los primeros grandes productores europeos: Francia, Italia y España, que tuvo la tierra reconquistada y ampliación del Camino de Santiago para la explotación vino- 6. El hombre criado valoración medieval tenía vino antes, por lo que se consume en grandes cantidades: como elemento culinario, bebida alcohólica, productos médicos y -antiséptico dietética essentially- como Reviver de los campesinos de la fuerza corporal, enferma y peregrinos (que se comen a menudo mezclado con miel) -.  
El comportamiento del hombre social y religiosa fue cuidado respecto a proporcionar advertencias sobre las consecuencias del abuso que se puedan tragar. Baste recordar la vasta iconografía de los famosos "bebedores" o elementos de la naturaleza muerta como el "barril" y "tarro", que se desarrolló en ménsulas escultura, capiteles y portadas de numerosas iglesias y capillas, entre otros, avisos que el clérigo de San Millán, Gonzalo de Berceo (c.1197-1264) en su obra maestra Milagros de Nuestra Señora (c.1260), incluso que ejemplifica el "monje borracho" - el Arcipreste Hita, Juan Ruiz (c.1284-c.1351) en el Libro de Buen Amor, con el caso de un par de enamorados-.     
En la edad moderna es cuando alcanza su pico de valoración de vino, alcanzando una expansión sin precedentes. El descubrimiento del Nuevo Mundo abrió un nuevo canal para la celebración de vino y la construcción de almacenes. Así tomó cepas y el comercio se intensificó exponencialmente.   
El Renacimiento, volvió sus ojos a la antigüedad clásica, retomó los temas mitológicos y con ellos la representación de vino en el arte en varios géneros -Paisaje, la mitología y la naturaleza muerta, y fundamentalmente. Igualmente diversos temas teóricos profundizaron constructiva como es el caso de Palladio, que se distinguió la conservación bodega bodega en Los Cuatro Libros de la Arquitectura (1570) -. En España, Felipe II estableció las leyes de comercio y los métodos de vinificación de conservación del vino. En la literatura, algunas de las obras más reconocidas ambientaron secuencias en relación con el vino: La Celestina (1499) de Fernando de Rojas y El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (1605, 1615), de Miguel de Cervantes, son un ejemplo qué grandes aventuras de los protagonistas gravitan en torno a esta bebida.       
Durante el consumo barroco se hizo popular entre toda la población, con el que el consumo interno y el paisaje de la Península adquirieron connotaciones distintivas, como en el caso de Castilla La Mancha, en particular, con sus campos salpicados de vides. Junto seguido se publicará tratados sentaron nuevas bases para la construcción de almacenes: Fuentidueña (1780), y Cabases Vidal (1778), Aranguren (1784), el auto-Navarro (1797), que hace que el primer tratado dedicado íntegramente a la viticultura, donde se refiere a las condiciones atmosféricas y la higiene adecuada en la bodega, por ejemplo. 
La Ilustración trató de obtener un mayor refinamiento del producto. Por lo tanto, vides importadas de Francia e Italia sobre todo, los injertos se realizaron en la propia península. Desde entonces comenzó a valorar su calidad en términos de originalidad de la cepa siendo mejorado que logra una mayor aceptación y comercialización. Distinguido reconocimiento recibido de Castilla, Rioja, Jerez y el Camino de Santiago por su calidad; monjes, y, por tanto, de Galicia, a la atención cuidadosa y con experiencia que recibió la explotación de la tierra y la producción desde la antigüedad. Estas escalas se conocían no sólo para el consumo interno peninsular 7, pero las exportaciones -siendo las colonias americanas, Inglaterra y Flandes los que exigió una mayor proporcionalidad. Asimismo, no hay que olvidar que hubo una innovación de envases, convirtiéndose en el vidrio y el corcho.    
El regalo de la viticultura y el vino ofrecido fuerte, ambicioso y con ganas de lograr más y mejores metas en el desarrollo y la difusión de su producto y sus valores. Y lo hace a partir de dos enfoques: seguir el camino que se determina a partir del siglo XIX y explorar nuevas posibilidades de elaboración del vino. Prueba de ello ha sido, en el primer caso, la superación de la plaga de la filoxera de 1840, la creación de las Denominaciones de Origen, 8 aparición de cooperativas, la asimilación de la industria y la tecnología se aplica a todo el proceso transformación y comercialización de vino, así como la creación de una imagen simbólica del vino especialmente a través de las bodegas, que se convierte en un autorretrato de la calidad del vino y un transmisor de los valores inherentes a él. Entre estos últimos, la investigación tiene que ver con tratar de satisfacer la demanda intensa y diversificada, a perfeccionar la calidad de la producción y, por supuesto, mejorar el valor, explicar y difundir el patrimonio vitivinícola -desde el marco general de su presencia en nuestras raíces occidentales, a la ejecución o incluso en que tradicionalmente ricas posibilidades gastronómicas y científicos.     
El vino ha sido y sigue siendo un campeón de nuestra cultura y nuestro patrimonio, en particular. En este sentido tenemos que estar orgullosos de que nuestro país tiene un patrimonio cultural grande y famoso relacionado con el producto, que posee la mayor superficie de viñedos plantados en el mundo y un gran número de las denominaciones de vinos, y supera cada vez más la número de bodegas que se pueden reivindicar ser identificado no sólo por sus vinos, sino también para otros valores culturales como edificios singulares, museos y colecciones de arte que encierran, etc., alcanzó el reconocimiento tanto nacional como internacional. En este contexto, la Universidad de Burgos, situada en el Camino de Santiago y en una provincia con una historia arraigada vino, servir de ejemplo por un lado el Monasterio de la Vid y el otro en la provincia hay viñedos y bodegas pertenecientes a tres NO reconocido (Arlanza, Ribera del Duero y Rioja) y un cuarto en el proceso de reconocimiento, por no hablar de la subida de los alimentos y la singularidad de sus productos más emblemáticos (cordero, salchichas y queso, entre otros), se enorgullece de ofrecer entre los Estudios Universitarios Masters Oficiales en la Cultura del Vino, estudios de diseño multidisciplinarios como el vino y la cultura requerida. 
Cuentas

1. Vale la pena recordar sólo la relación de este producto entre Oriente y Occidente, el simbolismo y la iconografía de diversas religiones, sus propiedades y aplicaciones en muchas áreas científicas, entre otros.
2. "Hay dos cosas que me encontraron, en el tercer lugar Shamash: la bebida y la bebida; que guarda la sabiduría y el que escucha un secreto y nunca lo dice. Eso agrada el dios Shamash. Pero el que beba el vino y no uno que estudia y nunca se sabe qué y desatar los secretos que aborrece El Shamash (...) ".






3. En este sentido, se podría citar en galerías y Hipócrates como algunos de los pioneros en la mejora del vino como recurso alimenticio y el hombre sano.
4. Incorporar en su espacio monástico conjunta dedicada al vino, que busca las condiciones de humedad, temperatura e iluminación que favorecieron la producción de un vino más refinado y exquisito.
5. Alrededor del siglo IX difundir las formas económicas de campo, que se caracteriza por el sistema Domingo villa clásica carolingio y el dominio como una unidad de producción. En dicho sistema se inspiró en la Orden Cisterciense.
6. Entre los siglos III y VII producción de vino se centraron en la costa sur bizantina, entre la Bahía de Cádiz y Almería. Durante la ocupación de los visigodos, los escritos de San Isidoro de Sevilla dan fe de la importancia que tenía la cultura de la vid en España.
7. En este sentido, cabe destacar, como un grupo grande y la calidad urbana de vino producido, el Real Cortijo de San Isidoro de Aranjuez, cuya construcción se inició en 1778 por orden de Carlos III. Principalmente suministrada a la Corona y la nobleza.
8. Su origen se remonta al Estatuto del Vino (1932) y la posterior Ley de la viticultura, el vino y las bebidas espirituosas (1970).     
Bibliografía
1. Miret NIN, Montserrat: Vino en el art. Barcelona: Lunwerg 2005.   
2. PARED Miguel Ángel: La taza de letras: Historia del vino en la literatura. Fundación Dinastía Vivanco para la Investigación y Difusión de la Cultura e Historia del Vino, 2006.   
3. QUIEREN Serafín: Vino:. Historia, Arte, Literatura Litoral 2008; 245.   

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