15/9/17

COMPOSICIÓN DE LA UVA EN CONDICIONES DE ESTRÉS HÍDRICO Y ELEVADA SALINIDAD

Prácticas vitícolas

La calidad de la uva es un concepto complejo que suele referirse a la composición química de la baya, es decir, a sus azúcares, ácidos, fenoles, y otros compuestos aromáticos. Esta composición va variando en el curso del desarrollo de la uva, y pueden verse afectados por todos los factores que impactan en este período, ya sean ambientales, endógenos o los derivados de las prácticas vitícolas. En este contexto, el cambio climático es uno de los condicionantes que más afecta y afectará a la producción vitícola en los próximos años. En zonas especialmente áridas, los efectos más temidos a corto plazo son la sequía y el incremento de salinidad. El estrés que estas condiciones conllevan para la vid ejerce un impacto negativo en el rendimiento de los viñedos mediterráneos. La sequía y el aumento de salinidad tienen efectos distintos. Varios estudios han demostrado que las estrategias de riego deficitario son capaces de mejorar la composición de la uva. Por el contrario, el riego con aguas salinas afecta negativamente el rendimiento y la composición de la uva, siempre en función del cultivar, el patrón, la etapa fenológica y la concentración de sal en el agua de riego. Es preciso avanzar en el desarrollo de prácticas agronómicas que minimicen estos efectos sobre la composición de las bayas y, en consecuencia, sobre la calidad del vino. En este artículo se revisan brevemente los principales hallazgos obtenidos con respecto a las estrategias de riego por déficit, así como el riego con agua salina, y su efecto sobre la composición de las bayas tanto de las uvas tintas como blancas. 

Mirás-Avalos, J.M. e Intrigliolo, D.S.: “Grape Composition under Abiotic Constrains: Water Stress and Salinity”, Frontiers in Plant Science ;2017; 8: 851.

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