11/2/19

Biodinámica. De la tierra al cielo

Jaume Estruch
Director de Acenología
La agricultura biodinámica es una práctica agrícola basada en las teorías y enseñanzas de Rudolf Steiner, erudito, artista y filósofo creador de la antroposofía, un movimiento de carácter espiritual cuyos dogmas fueron enunciados en 1924 y se han mantenido desde entonces prácticamente inalterables. Una característica que le ha valido ser etiquetada frecuentemente como una religión.
Este calificativo ha sido rechazado enérgicamente por sus seguidores, que la consideran una «ciencia del espíritu», defendiendo el rigor de sus investigaciones, fundamentadas en el principio de que la naturaleza última de la realidad descansa en el espíritu. Es por ello que los agricultores que practican la biodinámica asumen la existencia, no siempre de forma explícita, de un poder espiritual cuyo origen y formulación, en la mayoría de los casos, desconocen.1

De la teosofía a la antroposofía
Lo cierto es que los antecedentes de la antroposofía parten de la teosofía, un conjunto de doctrinas de raíz espiritual que entronca con los movimientos esotéricos del siglo XVIII, y que predica el conocimiento de Dios a través del autodesarrollo espiritual y la intuición directa, en busca de la fraternidad universal. Steiner fue difusor y predicador del teosofismo, del que se apartó en 1913, junto con la mayor parte de los adeptos alemanes, para fundar la antroposofía. A pesar de ese distanciamiento, ambas doctrinas siguen teniendo grandes afinidades, especialmente en su concepción esotérica.2
Steiner propuso normas e interpretaciones para numerosas actividades humanas, entre las cuales, la educación, la medicina y la agricultura.

Biodinámica
Las bases que Steiner propuso para la agricultura se basan en considerar las explotaciones o granjas como organismos complejos en los que suelos, plantas y animales, también agricultores, se interrelacionan por lo que deben ser tratadas como un sistema en equilibrio, al que hay que proteger de intervenciones externas a pesar de que, tratándose de unidades productivas, parte de su producción está destinada a abandonar el conjunto.
«La agricultura biodinámica responde a las necesidades que granjeros alemanes transmitieron a Steiner, en el contexto de posguerra y devastación de los años veinte.» 
 
Las prácticas originales de la agricultura biodinámica incluyen, entre otras normas, la observación de los planetas respecto de las constelaciones zodiacales, atribuyendo a las distintas posiciones relativas de los cuerpos celestes influencias determinadas sobre el crecimiento de las plantas y los animales de granja, relaciones que se producen a través de unas supuestas energías cósmicas, el equilibrio o desequilibrio de las cuales puede generar mejores o peores cosechas y plagas o enfermedades en la explotación agrícola. Estas normas fueron expuestas por Steiner en ocho conferencias impartidas en 1924, respondiendo a las necesidades que le transmitieron los granjeros alemanes de entonces, en un contexto de devastación y posguerra. La evolución que los conocimientos científicos, incluidos los de las ciencias agrícolas, ha experimentado en casi un siglo dificultan encontrar en la actualidad una interpretación literal de dichas normas lo que, unido a la explícita asunción de la cosmología astrológica, han valido a la biodinámica el calificativo de pseudociencia por numerosas instituciones científicas.
Respecto de su dimensión espiritual, fundamental en la concepción biodinámica, la presencia de una liturgia establecida y obligada, y el manejo de elementos con poderes supuestamente extraordinarios (o supranaturales), ahondan en la percepción religiosa. En ese sentido, el actual director de la Sección de Agricultura de la Sociedad Antroposófica afirma que «la biodinámica no es solo un ritual, pero es también un ritual», que imprime a sus productos unos valores que no emanan de su naturaleza física, sino de las ritualizaciones, al igual que sucede con, por ejemplo, los productos sometidos a los rituales kosher o halal. Valores que solo se aprecian si se declara que los han adquirido, y solo surten efecto en quienes creen en su eficacia. Afirmación igualmente válida para los elaboradores como para consumidores de los productos.

La superación ecológica
En su versión actual, la biodinámica se muestra funcionalmente como una agricultura ecológica «más estricta», haciendo hincapié en evitar al máximo las excepciones que la normativa europea dicta para la agricultura ecológica, especialmente en el uso de algunas prácticas y aditivos, así como restringiendo el uso de variedades y ejemplares híbridos y manipulados genéticamente. Teniendo en cuenta estas prácticas, en cuestiones reglamentarias es totalmente aplicable a la biodinámica la categoría de agricultura ecológica, puesto que cumple con holgura los requisitos exigidos en cuanto a restricciones. Más allá de conseguir la certificación ecológica según las normas de la UE, la Asociación Demeter, una organización de carácter privado, marca directrices y expide certificaciones biodinámicas a las explotaciones que las solicitan y cumplen. No son normas de carácter público y, por tanto, no están sometidas a otros escrutinios que los que realiza la propia asociación. Tampoco se conoce régimen sancionador alguno.3
Sin embargo, hay una característica exclusiva de la biodinámica que la diferencia claramente del resto de prácticas agrícolas, incluida la ecológica y que son de obligado cumplimiento para quienes aspiran a una certificación Demeter: el uso de las llamadas «preparaciones».
 Trenzado apretado
 
Cuernos utilizados para realizar preparaciones.
(Foto: CC BY 2.0.)
Homeopatía para el suelo
Las preparaciones se obtienen rellenando cuernos de vaca u órganos de animales con estiércol o partes de algunas plantas usadas en medicina tradicional.
La misión de la parte animal es «concentrar las fuerzas vitales constructivas y las que forman la zona circundante sobre la sustancia del órgano, proceso comparable al potenciador de los medicamentos homeopáticos».
Tras permanecer varios meses bajo tierra, pequeñas cantidades de esos contenidos se mezclan con el abono.
Hay dos tipos de preparaciones: las preparaciones de compost que se añaden al fertilizante natural que puede ser compost vegetal de ciertas plantas o estiércol, y las preparaciones para pulverización, en las que se mezclan armónicamente los contenidos con el agua y con ella se rocían los campos. La información que proporciona Demeter sobre las preparaciones indica que la agitación de la mezcla se produce con pequeñas cantidades de preparación y con ciertos ritmos, por lo que lo denomina «homeopatía para el suelo».4

La elaboración de las preparaciones, como casi en toda la biodinámica, no escapa a incorporar matices espirituales. En su información, Demeter explica que «muchos biodinámicos experimentan un estado de ánimo meditativo al remover las preparaciones del aerosol en el barril de agua, una conexión interna con todo […], una mezcla de contemplación e inspiración. Pero también [experimentan] algo inaccesible en el proceso, una actividad mental que solo se puede comprender impropiamente».
La abundante información sobre las preparaciones, de uso obligado, no deja duda de que se trata de los elementos rituales que requiere el desarrollo de la liturgia que describe tanto su elaboración como su diseminación por los campos.

Efectos de la biodinámica en los cultivos
Resultaría conveniente disponer de datos objetivos y contrastables sobre el resultado de aplicar el método biodinámico a los distintos cultivos, pero hay pocos estudios con suficientes garantías para poder obtener conclusiones contrastables.
Demeter propone trabajos de larga duración, como el DOK, realizado por el centro de investigación privado alemán, FiBL. Sin embargo, dichos trabajos no se encuentran disponibles, ni son accesibles a través de los enlaces que proporciona la propia Demeter.5
En 2013, la American Society for Horticultural Science publicó en su revista HortTechnology un completo trabajo de revisión de estudios ya publicados, titulado «The science behind biodynamic preparations: a literature review»,6 que puede consultarse en abierto.
 
«Hay un auge de las visiones de la realidad basadas en valores y no en evidencias o datos. Y ello se suma a una creciente desconfianza en la ciencia.»
 
  
En las variadas conclusiones del trabajo, destaca la dificultad en encontrar efectos destacables y significativos de la biodinámica respecto de la agricultura ecológica y alerta del escaso rigor que presentan en su diseño los experimentos estudiados, lo que invalida gran parte del trabajo comparativo. Los autores coinciden en que hay que promover más estudios sobre el tema, y no rehúyen uno de los aspectos más espinosos de los trabajos: el auge de las visiones de la realidad basadas en valores y no en evidencias/datos. La creciente desconfianza en la ciencia está desembocando en considerarla como una creencia más, comparable a cualquier otro método de interpretación de la realidad, lo que los autores valoran como un fracaso de los investigadores y educadores en no haber sabido trazar líneas claras entre lo que es opinable y lo que es contrastable. El artículo concluye afirmando que «dada la escasez de literatura científica y la falta de datos que apoyen la eficacia de las preparaciones biodinámicas, la agricultura biodinámica no se distingue en lo mesurable de la agricultura ecológica y no debe recomendarse actualmente como una práctica científica».

Efectos de la biodinámica en los cultivadores
Muy probablemente, una parte significativa de los miles de agricultores que ponen en práctica la biodinámica ignoran el discurso sobre las fuerzas cósmicas que divulga ampliamente Demeter, aunque siguen en su mayor parte las indicaciones astrológicas; no interiorizan los contenidos espirituales de sus directrices, y no asumen el valor litúrgico de los ritos que realizan, pero elaboran las preparaciones y, al elaborarlas, reproducen tales ritos, asumiendo que de esa forma y no de otra adquieren algún tipo de propiedad «no natural». De hecho, recorren el mismo itinerario que un escolar de primaria, que no asume del valor de las tablas de multiplicar pero, de forma natural, cuando más adelante deba afrontar una cuestión sencilla de su vida cotidiana que implique disponer del resultado final de varias unidades de igual valor, recurrirá a las tablas.

«Nos alejamos preligrosamente de la actitud de aceptar y aprender de nuestros errores, y de nuestra capacidad de contraste y aprendizaje.» 
 
Quienes practican la biodinámica, tras internalizar su liturgia, puede que ante una experiencia en la que sus valores no coincidan con la respuesta mesurable obtenida, recurran «de forma natural» a la interpretación ritual de lo experimentado, incorporando para ello elementos dotados de indetectables fuerzas supranaturales, exorcizando de esta manera un resultado que contradiga su visión predeterminada de la realidad. Una actitud que nos aleja peligrosamente de aceptar y aprender de nuestros errores, y de nuestra capacidad de contraste y aprendizaje.
No hay datos suficientemente fiables sobre la veracidad de algunos estudios que afirman que la antroposofía se ha convertido en un movimiento económico y social que mueve miles de millones de euros y que fomenta la predestinación autocomplaciente de sus (inconscientes) adeptos, inculcándoles fantasías del siglo XIX. Pero mientras no se disponga de datos más fiables, conviene desterrar las liturgias de la agricultura, y centrarnos en aplicar los enormes avances del conocimiento que proporciona la ciencia y la innovación del siglo XXI.

Notas
1. Hay información suficientemente objetiva y neutra sobre la teosofía, la antroposofía y Rudolf Steiner en la Wikipedia:  https://es.wikipedia.org/.

2. Le Monde Diplomatique ha publicado diversos artículos sobre la antroposofía, de entre los cuales destaca «La antroposofía, una discreta multinacional del esoterismo». En versión española: https://mondiplo.com/la-antroposofia-una-discreta-multinacional-del.

3. Toda la información, directrices y manuales de Demeter pueden consultarse en su portal web: https://www.demeter.de/. Especialmente significativo es el apartado que dedica a las preparaciones: https://www.demeter.de/fachwelt/landwirte/praeparate/biodynamischen_praeparate.

4. La homeopatía, en su aplicación como terapia, no ha podido aportar datos todavía que confirmen su eficacia sanitaria, tal como se muestra en la lista publicada por los ministerios de Ciencia y de Sanidad: https://www.conprueba.es/pdfs/informe-exploratorio.pdf.

5. El FiBL, Research Institute for Organic Agriculture (https://www.fibl.org/de) anuncia diversos trabajos de investigación en colaboración con Demeter, pero al acceder a los artículos, la palabra “biodinámica” desaparece de los textos.

6. La American Society for Horticultural Science (https://ashs.org/) ha publicado en una de sus revistas el artículo de revisión citado: https://journals.ashs.org/horttech/view/journals/horttech/23/6/article-p814.xml.

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