27/5/19

Nuevas tecnologías NUEVOS RESULTADOS DE INGENIERÍA GENÉTICA SOBRE LA ENFERMEDAD DEL VIRUS DE PINOT GRIS


A principios de la década de 2010 se identificó una nueva enfermedad vírica en la variedad de vid pinot gris, por lo que recibió inicialmente un nombre relacionado con esta variedad (GPG-d), en la cual infringía daños en las hojas a principios de la estación de crecimiento, mientras que en verano las hojas aparecían asintomáticas. Poco después, sin embargo, fue también identificada en otras variedades, como traminer, tocai (friulano) y glera. La enfermedad se asoció rápidamente a un nuevo tricovirus de la familia Betaflexiviridae (grapevine pinot gris virus o GPGV). La detección del virus en vides asintomáticas había hecho surgir dudas acerca de la etiología de la enfermedad. Este es justamente el objetivo de dicho estudio, establecer un sistema fiable para el estudio de la enfermedad en condiciones controladas evitando factores que interfieran y que puedan afectar al desarrollo de los síntomas. Con este objetivo, dos clones del virus, pRI::GPGV-vir y pRI::GPGV-lat, se generaron a partir del RNA total obtenido de una cepa de pinot gris sintomática y de una asintomática, respectivamente. Ambos clones incluían el genoma completo del virus, y se usaron para inocular plantas de Vitis vinifera y de Nicotiana benthamiana usando como vector de inoculación el “agrobacterium”, microorganismo bacteriano que genera tumores en las plantas. Es conocido por su capacidad de transferir DNA entre ellos y con las plantas, por lo que se ha convertido en una herramienta importante para la mejora vegetal a través de la ingeniería genética. Los autores observaron síntomas en todas las plantas inoculadas, independientemente del inóculo, es decir, también las plantas inoculadas con extracto de una fuente asintomática eran capaces de mostrar síntomas. Pero tras cuatro meses aparecían hojas sin síntomas. Los autores lo explican por la existencia de un mecanismo en la vid para silenciar el RNA del virus y por tanto iniciar un proceso de recuperación, pero no de eliminación. Son plantas sin síntomas que pueden seguir infectando otras. Es un resultado muy relevante para el estudio de esta enfermedad.

Tarquini, G.; Zaina, G.; Ermacora, P.; De Amicis, F.; Franco-Orozco, B.; Loi, N.; Martini, M.; Bianchi, G.L.; Pagliari, L.; Firrao, G.; de Paoli, E. y Musetti, R.: “Agroinoculation of Grapevine Pinot Gris Virus in tobacco and grapevine provides insights on viral pathogenesis”, ” PLoS One ; 2019, 14 (3): e0214010. doi: 10.1371/journal.pone.0214010.

20/5/19

Fermentación DISIPACIÓN DE FUNGICIDAS Y SU EFECTO SOBRE LA CALIDAD DEL VINO


Uno de los factores determinantes para la obtener uvas de calidad es el control de las enfermedades que afectan a la vid. El uso de fungicidas suele ser uno de los métodos más extendidos y en concreto el iprovalicarb, mepanipirim y tetraconazol se suelen utilizar en viñedos para combatir enfermedades fúngicas causadas por Plasmopara, Botrytis y Uncinula, respectivamente. Pero de igual modo que influyen en positivo en la calidad de la uva y, por consiguiente, del vino, ejercen también un efecto a tener en cuenta en la fermentación. Su concentración depende de la sustancia activa, la formulación, la dosis aplicada, el intervalo de tiempo desde la aplicación, las condiciones climatológicas, etc. Todo ello complica el control de la fermentación, de gran importancia para la calidad y la seguridad de los vinos. Es lo que pretende este trabajo, en el que se evaluó la calidad (a través de parámetros enológicos, color, contenido fenólico, actividad antioxidante y residuos fungicidas) de vinos elaborados a partir de uvas monastrell a las que se había añadido alguno de los fungicidas anteriormente mencionados. Los autores observan que la disipación de los fungicidas durante la vinificación es distinta en cada caso, siendo la menor la del tetraconazol. Otro de los logros del trabajo es que se valora por primera vez el efecto de estos fungicidas en el color y el perfil fenólico del monastrell, y certifican que el menor cambio se da con el tetraconazol. Los resultados se pueden relacionar con el desarrollo de las bacterias de ácido acético y láctico en presencia de estos fungicidas. La recomendación final de los autores es respetar el nivel recomendado de cada fungicida, en cuyo caso el potencial efecto de cada uno de estos debería ser menor que el observado aquí.

Briz-Cid, N.; Rial-Otero, R.; Cámara, M.A.; Oliva, J. y Simal-Gándara, J.: “Dissipation of Three Fungicides and Their Effects on Anthocyanins and Color of Monastrell Red Wines”, ” International Journal of Molecular Sciences ; 2019, 20 (6). Pii: E1447.
DISIPACIÓN DE FUNGICIDAS Y SU EFECTO SOBRE LA CALIDAD DEL VINO

Uno de los factores determinantes para la obtener uvas de calidad es el control de las enfermedades que afectan a la vid. El uso de fungicidas suele ser uno de los métodos más extendidos y en concreto el iprovalicarb, mepanipirim y tetraconazol se suelen utilizar en viñedos para combatir enfermedades fúngicas causadas por Plasmopara, Botrytis y Uncinula, respectivamente. Pero de igual modo que influyen en positivo en la calidad de la uva y, por consiguiente, del vino, ejercen también un efecto a tener en cuenta en la fermentación. Su concentración depende de la sustancia activa, la formulación, la dosis aplicada, el intervalo de tiempo desde la aplicación, las condiciones climatológicas, etc. Todo ello complica el control de la fermentación, de gran importancia para la calidad y la seguridad de los vinos. Es lo que pretende este trabajo, en el que se evaluó la calidad (a través de parámetros enológicos, color, contenido fenólico, actividad antioxidante y residuos fungicidas) de vinos elaborados a partir de uvas monastrell a las que se había añadido alguno de los fungicidas anteriormente mencionados. Los autores observan que la disipación de los fungicidas durante la vinificación es distinta en cada caso, siendo la menor la del tetraconazol. Otro de los logros del trabajo es que se valora por primera vez el efecto de estos fungicidas en el color y el perfil fenólico del monastrell, y certifican que el menor cambio se da con el tetraconazol. Los resultados se pueden relacionar con el desarrollo de las bacterias de ácido acético y láctico en presencia de estos fungicidas. La recomendación final de los autores es respetar el nivel recomendado de cada fungicida, en cuyo caso el potencial efecto de cada uno de estos debería ser menor que el observado aquí.

Briz-Cid, N.; Rial-Otero, R.; Cámara, M.A.; Oliva, J. y Simal-Gándara, J.: “Dissipation of Three Fungicides and Their Effects on Anthocyanins and Color of Monastrell Red Wines”, ” International Journal of Molecular Sciences ; 2019, 20 (6). Pii: E1447.

14/5/19

Componentes del vino


LA COMUNIDAD MICROBIANA RESPONSABLE DE LA FERMENTACIÓN DEL VINO DE ARROZ Y SU RELACIÓN CON LOS AROMAS

El vino de arroz chino tiene una historia milenaria en China. Se elabora a partir del grano de Fagopyrum tataricum, grano de gran calidad con funciones beneficiosas para la salud. La producción de este vino por fermentación de este pseudocereal precisa dos pasos: sacarificación del almidón y fermentación de los azúcares. La sacarificación a glucosa se hace mediante amilasas. En paralelo, las proteínas se degradan a péptidos y aminoácidos, compuestos que utilizan las levaduras para crecer. En los últimos años ha incrementado enormemente el interés por este proceso, en concreto hacia los numerosos microorganismos que contienen los granos iniciadores de la fermentación. Así, este estudio analiza la correlación entre los compuestos aromáticos y los microorganismos presentes en los granos del cereal. Se halló más de un centenar de compuestos volátiles y numerosos ácidos orgánicos. Pueden llegar a participar unos 108 géneros microbianos en la formación de compuestos aromáticos. La principal bacteria identificada fue Bacillus, y los principales hongos eran O_Saccharomycetales (los 14 géneros de hongos incluyen Lactococcus, Pediococcus, Aspergillus, Cladosporium, Cochliobolus, Sporidiobolus, Pichia y Saccharomycopsis). Consiguieron mostrar 838 correlaciones entre los microorganismos y los compuestos aromáticos. Este trabajo proporciona una perspectiva para cubrir el vacío entre los compuestos aromáticos y la comunidad microbiana, lo cual permite también avanzar en el conocimiento de los mecanismos de fermentación de F. tataricum para elaborar el vino de arroz. Parece ser el primer artículo que analiza la relación entre la estructura y la función de la comunidad microbiana participante en la fermentación de este producto.

Ren, Q.; Sun, L.; Wu, H.; Wang, Y.; Wang, Z.; Zheng, F.; Lu, X. y Xu, J.: “The changes of microbial community and flavor compound in the fermentation process of Chinese rice wine using Fagopyrum tataricum grain as feedstock”, ” Scientific Reports ; 2019, 9 (1): 3365. doi: 10.1038/s41598-019-40337-8.

6/5/19

La Noche de la Enología 2019

Ruth Troyano Puig
El mundo de la enología celebra anualmente las mejores aportaciones de la profesión enológica y reconoce la labor de miembros de otras profesiones que han destacado por su apoyo y promoción de la enología.
Este año la profesión se ha citado en la sede de la Cofradía del Cava de Sant Sadurní d’Anoia para compartir la Noche de la Enología 2019, organizada por la Asociación Catalana de Enólogos y el Colegio de Enólogos y Enólogas de Cataluña, que estableció para esta edición entregar premios en cinco de las categorías.
El acto se inició con unos breves parlamentos del presidente-decano de la ACE-CEEC Joan Miquel Canals y del presidente de la Cofradía del Cava, Eduard Sanfeliu.
El primer reconocimiento recayó en Vadevi por su labor como publicación especializada en el mundo del vino. Nacida en 2009, una época de crisis y cambios sustanciales en el mundo de la comunicación, lleva realizando durante sus 10 años de existencia una labor especialmente relevante en expandir el conocimiento y reconocimiento del vino elaborado en Cataluña, con voluntad de seguir su exitosa trayectoria.
Recogió el premio su directora, la periodista Margalida Ripoll, de manos del presidente de le Cofradía, Eduard Sanfeliu.
El siguiente premio correspondió a Ramon Roset Morera, licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Barcelona y experto en maridajes, por su labor de difusión del mundo de la enología, el vino y su entorno a través de sus ocupaciones como profesor de la titulación de Sommelier de la Universidad Rovira i Virgili, jefe de redacción de Vadeví, subdirector de los premios Vinari y catador en diversos concursos y guías de vinos.
Entregó el premio el country manager de Ravago Chemicals Spain, Albert Marsal.
El tercer premio correspondió a una nueva categoría cuyo objetivo es reconocer el mejor expediente académico del grado de enología que imparte la Universidad Rovira i Virgili, que recayó en Aleix Solergibert Serra, ganador a su vez del 18.º Premio Jaume Siurana de la misma Universidad por el proyecto presentado en su graduación, vinculado a la explotación familiar, y en el que se resaltan las múltiples acciones que desarrolla: plantación, poda de formación, poda en verde, poda de invierno, arar, control de maduración, análisis de azúcares y acidez del mosto, entrada de la vendimia, control de fermentación, control de la sala de barricas, embotellado, etiquetado, enoturismo y participación en ferias. Un catálogo que reclama la polivalencia de la figura del enólogo, especialmente puesta de manifiesto por las nuevas generaciones de profesionales.
El premiado recibió el galardón de manos de Pere Pons, alcalde de Subirats, municipio contiguo a Sant Sadurní d’Anoia y en el que se encuentra la sede de la Cofradía del Cava.
El cuarto premio de La Noche fue el reconocimiento especial a la larga trayectoria en el mundo del vino de un profesional que ha centrado su actividad en la recuperación de variedades autóctonas. Josep Maria Puiggrós Jové es ingeniero agrícola, doctor en historia y licenciado en antropología cultural. Socio fundador de la Institución Catalana de Estudios Agrarios, colabora en la publicación de Dossiers agraris dedicados a las variedades autóctonas del ámbito catalán, y ha realizado contribuciones en el libro Raïms, de igual temática.
Entregó el premio el presidente-decano de ACE-CCE, Joan Miquel Canals.
Cerró la entrega de premios el correspondiente a la dilatada y fructífera trayectoria profesional de Joan Juvé Santacana, presidente de Juvé&Camps y Primeras Marcas. Ha sido presidente de la Cofradía del Cava durante 10 años. Involucrado siempre en el mundo del cava, es un permanente defensor de su valor e imagen.
Recibió el premio de Salvador Puig, director del INCAVI.
La Noche de la Enología 2019 se celebró gracias al patrocinio de RavagoChemicals y, en su nombre, Albert Marsal agradeció la oportunidad de poder colaborar con ACE-CEEC en un acto en el que se reivindica y valora la labor de los enólogos y, por extensión, del mundo del vino.
Clausuró el acto Salvador Puig, director del INCAVI, quien resaltó el sentimiento de orgullo respecto de los vinos y espumosos catalanes.
En la cena que siguió a la entrega de premios se sirvieron vinos cedidos por bodegas elaboradoras y por las DO Catalunya y Penedés: Castell de Pujades, Celler Mas dels Frares-URV, Celler Solergibert, Confraria del Cava, Juvé&Camps, Mascaró i Mas Rodó.
Figura 1

Los premiados en la Noche de la Enología 2019, celebrada el pasado 5 de abril en Torre Ramona, Subirats, sede de la Cofradía del Cava Sant Sadurní.